Beauty Salon Membership: Build Steady Monthly Revenue with a Subscription Model
A beauty salon membership gives clients a fixed monthly plan and gives you predictable income. See how to set one up digitally with Beepify.
7 min de lectura
Hecho para negocios donde las clientas vuelven
Ya lo conoces. Una clienta lleva meses viniendo a tu centro. Para su tratamiento facial, sus cejas, sus pestañas. Pero esta semana lo tenías todo lleno. O vio una oferta de otro centro. Así que reserva en otro sitio, solo una vez.
Es infiel? No. Solo necesitaba una cita. Pero ahora también conoce ese otro centro. Y si contigo no construye nada, no hay nada que la traiga de vuelta.
Ese es el problema de verdad. Un buen tratamiento lo encuentra en más sitios. ¿Por qué iba a elegirte siempre a ti? Necesita un motivo. Algo que solo tenga en tu centro.
Y tú? Tú lo ves cuando ya es tarde. No sabes quién lleva seis semanas sin venir. No puedes escribirle entre dos citas. Solo lo notas por los huecos en la agenda.
Pero hay una cosa que siempre lleva encima. La mira 96 veces al día. Su móvil. Y ahí encaja perfecto tu tarjeta de sellos.
Loyalty Card
A la vista 96x al día
tu tarjeta en su móvil, cada día
2 segundos por sello
con tu propio móvil, sin aparatos
Lista en 5 minutos
tarjeta hecha, QR en recepción, sellas hoy mismo
Enganchar suena raro. Pero así funciona de verdad. La gente vuelve a los sitios donde construye algo. Cada sello es un paso hacia su premio. Esos pasos no los quiere tirar. Así que vuelve. Una y otra vez a tu centro.
Y tú casi no tienes que hacer nada. Tu clienta escanea un código QR en recepción. Una sola vez. Su tarjeta queda en su móvil, en Apple Wallet o Google Wallet. Con cada sello su móvil se ilumina: dos tratamientos más y el premio es suyo. Y tú ves quién lleva demasiado tiempo sin venir. Un mensaje y vuelve a reservar contigo.
Así cambia tu agenda en unas semanas.
Antes
DespuésAbre una cuenta gratis. La tarjeta lleva tu estilo. Elige tu premio. Por ejemplo: el sexto tratamiento a mitad de precio. Tú decides. Cinco minutos de trabajo.
Imprime el código QR. Ponlo en recepción o en la cabina. Tu clienta lo escanea después de su tratamiento. La tarjeta se guarda en su wallet. Tu primer sello lo das hoy mismo.
Tú escaneas su tarjeta con el móvil. Un sello más. Su móvil se ilumina. En tu panel ves quién se está volviendo habitual. Y a quién estás a punto de perder.
¿Un día estabas llena? No pasa nada. Su tarjeta con cuatro sellos la trae sola de vuelta a tu centro. Porque contigo está construyendo algo. Y en las clientas que repiten está tu beneficio.
La gente mira el móvil 96 veces al día. Tu tarjeta está ahí. Al lado de su tarjeta del banco y sus entradas. Así sigues a la vista cada día.
Seis semanas sin venir en una clienta habitual no es casualidad. Es un tratamiento perdido. Ahora lo ves negro sobre blanco. Manda un mensaje: "Te echamos de menos, tu 5º sello te espera." Y vuelve a reservar.
Sellar cuesta 2 segundos. Con tu propio móvil. Después del tratamiento. Sin trabajo extra. Sin aparatos. Sin formación.
Una clienta que viene cada cinco semanas está diez veces al año en tu agenda. A esa clienta no hace falta convencerla con descuentos ni promociones. Vuelve porque en tu centro está construyendo algo. Cada sello acerca su premio. Y tú lo ves al momento si se salta una cita, para recuperarla antes de perderla de verdad.
Diez visitas al año por clienta habitual
Sin descuentos ni promociones
Ves al momento si alguien deja de venir
“Una pequeña subida de clientas que repiten puede dar hasta un 25% más de beneficio.”
Estudio de Bain & Company
“Se acabaron las tarjetas de sellos perdidas. Mis clientes siempre perdían la de papel; eso ya es historia. Y con un mensaje recupero a los clientes callados.”
Trina H.
Dueña de un negocio de hostelería
“Los clientes tienen ganas de participar. La puesta en marcha me costó una tarde, pero después funciona solo.”
Hannah W.
Dueña de un negocio de hostelería
“Muy fácil de usar, para clientes y para el equipo. Todos lo entendieron al momento, sin explicaciones. Los clientes prefieren sellar en el móvil antes que con un cartón.”
Fiona E.
Encargada de tienda
Sin prueba que se acaba. Este es el plan gratis. Y sigue siendo gratis.
Gratis es gratis. Sin tarjeta de crédito. Sin una prueba que se acaba sin avisar. Sin letra pequeña. Solo pasas a un plan de pago si tu centro crece y quieres más. Puedes parar cuando quieras. Con un clic.
No. Apple Wallet y Google Wallet ya están en casi todos los móviles. Tu clienta escanea el QR. Toca en "añadir". Listo. Sin app. Sin cuenta. Sin contraseña.
¿Sabes mandar un WhatsApp? Entonces sabes hacer esto. Un asistente te guía paso a paso. El QR lo imprimes. Sellar es un escaneo con el móvil. La mayoría de centros están listos en 5 minutos.
El plan gratis es gratis de verdad. Para siempre. Sin tarjeta. También hay planes de pago con extras, como campañas y más locales. Para cuando tu centro crece. Pero es una opción. No una obligación.
Dos segundos. Al final escaneas su tarjeta con tu propio móvil. Listo. Sin pasos extra al cobrar. Sin aparatos. Nada que cargar.
No, justo al revés. El premio llega después de seis tratamientos. Las cazadoras de ofertas se caen mucho antes. La tarjeta premia a la clienta que quieres conservar. La que vuelve cada pocas semanas.
Tuyos. Beepify cumple el RGPD. Tus clientas dan su propio consentimiento. Puedes exportar o borrar los datos cuando quieras. Nosotros no vendemos nada.
Porque cada cuatro a seis semanas tu clienta vuelve a elegir dónde reserva su tratamiento. Cuanto antes esté tu tarjeta en su móvil, antes será tu centro su opción fija. Cada semana que esperas es otra ronda que puede ganar otra.
Crea ahora tu cuenta gratis. Tarjeta lista en 5 minutos. QR en recepción. Y tus clientas llevan tu centro en el bolso.
P.D. Una clienta que viene cada cinco semanas está diez veces al año en tu agenda. No quieres perderla con el centro de la esquina. Una cuenta gratis son cinco minutos. Hazlo hoy. Mañana sellas a tu primera clienta.
P.D.2 No necesitas tarjeta de crédito. No empieza ninguna prueba. Solo puedes perder una cosa: la clienta que dentro de seis semanas estará en la camilla de otra.