Diez sesiones pagadas por adelantado y ningún bono perdido: el bono de sesiones digital

Tu cliente paga sus sesiones por adelantado y guarda el bono en Apple Wallet o Google Wallet. En cada clase escaneas el código QR y se descuenta una sesión. Tú y él veis lo mismo.

Por qué el bono de papel te cuesta dinero

El bono se pierde

La cartulina se queda en otra chaqueta o en la mesa de casa. Tu cliente llega al mostrador sin prueba y tú eliges: regalar la sesión o empezar una discusión.

Discusiones por las sesiones

¿Era la sexta o la séptima sesión? Un sello borroso o un olvido convierte cada visita en una negociación. Esos dos minutos te cuestan más de lo que da la sesión.

No ves quién deja de venir

Un cliente con cuatro sesiones sin gastar que lleva seis semanas sin aparecer no le llama la atención a nadie. El papel nunca te dice a quién estás a punto de perder, así que tampoco le escribes.

Así funciona un bono de sesiones digital

Tres pasos, y tu cliente no tiene que descargar nada.

1

Tu cliente paga por adelantado y escanea

Tu cliente paga el bono de 10 sesiones en recepción. Después escanea el código QR que tienes en el mostrador y escribe su nombre y su teléfono.

2

El bono queda en su wallet

El bono aparece en Apple Wallet o Google Wallet, al lado de su tarjeta del banco. Ahí pone negro sobre blanco: quedan 6 de 10 sesiones.

3

En cada clase se descuenta una sesión

En la clase escaneas su bono y el saldo baja uno. En la última sesión recibe un mensaje en el móvil, con el siguiente bono ya preparado.

Papel, Excel o digital

Las mismas diez sesiones y tres formas de contarlas.

De qué vaBono de papelExcel o cuadernoDigital en el wallet
CosteImprimir cada tanda, una y otra vezGratis, pero te cuesta tiempo por visitaUn importe fijo al mes, sin imprenta
PérdidasSe olvida o se pierde y lo arreglas túSolo tú sabes el saldo, tu cliente noEstá en el wallet y el móvil va siempre
FraudeUn sello se copia en un minutoQuien tiene el archivo añade sesionesCada sesión va con nombre y con la hora
AvisosNo puedes, esperas a que aparezcaLlamas tú, cliente por clienteMensaje automático en la última sesión
DatosNinguno, no sabes nadaSolo si lo mantienes tú al díaVes quién no vuelve y qué queda abierto
Puesta en marchaDiseñar, imprimir, esperarMedia hora peleando con columnasCinco minutos y el QR ya está listo

Cuántas sesiones, qué precio y cuánto tiempo vale

Diez sesiones es lo normal

Diez sesiones parecen un bono de verdad y se llenan lo bastante rápido para crear una costumbre. Con servicios caros pon cinco. Casi nadie paga por adelantado diez masajes o diez sesiones de entrenamiento personal de cincuenta euros.

Pon el precio un 10 a 20 por ciento por debajo del suelto

Si una clase suelta cuesta 15 euros, vende el bono de 10 sesiones a 130 euros. Tu cliente se ahorra 20 euros y tú cobras por adelantado. Si bajas más, vendes descuento en lugar de fidelidad.

Que valga el doble de lo que necesita

Calcula cuánto tarda un cliente en gastar el bono con un uso normal y multiplícalo por dos. Con diez sesiones y una clase por semana, seis meses es justo. Menos parece prisa y un bono sin caducidad se queda años ahí.

Preguntas frecuentes

¿Cómo funciona un bono de sesiones digital?

Tu cliente paga varias sesiones por adelantado y recibe un bono en Apple Wallet o Google Wallet. Ahí ve cuántas sesiones le quedan. En cada visita escaneas su bono, se descuenta una sesión y el bono se actualiza solo en su móvil. En la última sesión recibe un mensaje con el siguiente bono incluido.

¿Cómo creo mi propio bono de sesiones?

En cinco minutos. Creas una cuenta, eliges el número de sesiones y pones tu nombre y tus colores en el bono. Después recibes un código QR que imprimes y dejas en el mostrador. El primer cliente que lo escanea tiene su bono en el móvil dos minutos más tarde. No necesitas diseñador ni conocimientos técnicos.

¿Cuánto tiempo debe valer un bono de sesiones?

El doble de lo que necesita un cliente con un uso normal. Si viene una vez por semana y vendes diez sesiones, seis meses es un plazo justo. Muy corto y tu cliente se siente presionado. Sin caducidad, tus bonos siguen abiertos años y tú no sabes quién va a volver.

¿Puede un cliente compartir su bono de sesiones?

Lo decides tú. Cada bono va a nombre de una persona y cada sesión queda registrada con la hora y el empleado, así que ves al momento si dos personas usan el mismo bono. Si quieres permitir compartirlo, por ejemplo dentro de una familia, ponlo en tus condiciones. Si no quieres, pregunta por el nombre del bono cuando tengas dudas.

¿Funciona sin que mi cliente instale una app?

Sí. El bono va en Apple Wallet o Google Wallet, que ya vienen en todos los móviles. Tu cliente escanea un código QR y toca una vez en añadir. Sin app, sin contraseña y sin cuenta. Si alguien no tiene smartphone, lo buscas en tu panel y descuentas la sesión ahí.

¿Cuánto cuesta un bono de sesiones digital?

Probarlo es gratis, con tres móviles y sin tarjeta. Cuando te lanzas de verdad, eliges un plan de 54, 104 o 249 euros al mes sin IVA, y cada plan empieza con 14 días gratis. Si pagas al año, pagas diez meses en vez de doce. Puedes cancelar tú mismo cuando quieras.

Pon hoy tu bono de sesiones en el mostrador

Crea tu bono, imprime el código QR y deja que tu primer cliente lo escanee esta tarde. Probarlo es gratis, con tres móviles.